¿País o nación?
(por Carlos A. Trevisi)
A propósito de Cataluña
A propósito de Cataluña
Un país es una nación cuando su gente ha liberado su genio, sus particularidades y su personalidad y los presenta como aportes decisivos para su propio avance y el avance de la humanidad; es una integración armónica de actos de afecto, de voluntad, de intelectualidad y de libertad que se expresan en el encuentro con el otro, en el esfuerzo en pos de objetivos comunes, en el rigor del pensar y en los riesgos que conlleva vivir en libertad. La Nación es una categoría histórica vigente y sin conclusión a la vista, como no sea por la violencia que se pueda ejercer sobre los intereses que animan a sus actores, la gente. El eje de una nación es su pueblo. Constituido en sociedad reflexiva, es el que elige valores, fija metas y establece procedimientos; sólo el pueblo es capaz de la creación cultural. Sin ella, la sociedad perdería su capacidad para la reflexión, se tornaría impulsiva, perdería de vista sus valores y respondería compulsivamente a los estímulos de turno; se desharía la red que relaciona al hombre con el hombre, impidiendo su encuentro; se interrumpiría el ágape de la cultura; la felicidad de la creación... Vivir es compartir un mismo espacio de libertad, amplio, abierto, abarcativo de otros espacios, igualmente generosos, donde todos quepan, aún aquéllos ajenos a la aventura de la búsqueda del otro.
Si nos atenemos a lo dicho está claro que Guadarrma no podría aspirar a ser una nación, ni Valladolid, ni la comunidad de Madrid: sus características son comunes al resto de España, incluso a Cataluña o al País Vasco.
Un país es una nación cuando su gente ha liberado su genio, sus particularidades y su personalidad y los presenta como aportes decisivos para su propio avance y el avance de la humanidad; es una integración armónica de actos de afecto, de voluntad, de intelectualidad y de libertad que se expresan en el encuentro con el otro, en el esfuerzo en pos de objetivos comunes, en el rigor del pensar y en los riesgos que conlleva vivir en libertad. La Nación es una categoría histórica vigente y sin conclusión a la vista, como no sea por la violencia que se pueda ejercer sobre los intereses que animan a sus actores, la gente. El eje de una nación es su pueblo. Constituido en sociedad reflexiva, es el que elige valores, fija metas y establece procedimientos; sólo el pueblo es capaz de la creación cultural. Sin ella, la sociedad perdería su capacidad para la reflexión, se tornaría impulsiva, perdería de vista sus valores y respondería compulsivamente a los estímulos de turno; se desharía la red que relaciona al hombre con el hombre, impidiendo su encuentro; se interrumpiría el ágape de la cultura; la felicidad de la creación... Vivir es compartir un mismo espacio de libertad, amplio, abierto, abarcativo de otros espacios, igualmente generosos, donde todos quepan, aún aquéllos ajenos a la aventura de la búsqueda del otro.
Si nos atenemos a lo dicho está claro que Guadarrma no podría aspirar a ser una nación, ni Valladolid, ni la comunidad de Madrid: sus características son comunes al resto de España, incluso a Cataluña o al País Vasco.
¿Por qué podría tener tal aspiración Cataluña?

<< Home